La Richardais

Apacible ciudad situada a orillas del río Rance que vive al ritmo de las mareas regulado por la presa. La Richardais atrae a los amantes del senderismo por sus parajes naturales protegidos y su increíble quietud.

En La Pointe du Grognet, que ofrece unas vistas del estuario de 360º, el visitante queda extasiado ante una flora y una fauna, en especial con los pájaros, en la que nada parece perturbar la tranquilidad. La bahía de los Grandes Ríos es también el símbolo de esta naturaleza protegida en medio de un entorno Natura 2000.

Al fondo de la bahía y con una agradable exposición al sol, la cala de La Richardais permite a los visitantes momentos de paseo y de relax. Más aislado, el estanque de la Garde es el lugar ideal para los amantes de la pesca en agua dulce. Existe la posibilidad de seguir hasta la embocadura del Etanchet, que alimenta el estanque.

Se invita también al paseante a llegar al Valle Hourdel, cuya reciente rehabilitación permite caminar entre el río y el bosque.

En el casco urbano, la iglesia Saint-Clément (santo patrón del municipio) que se remonta al siglo XIX, posee un patrimonio interior contemporáneo que cautivará a los amantes del patrimonio con sus vidrieras restauradas según el original por INGAND en 2001 o con los frescos de Xavier de Langlais.